Un monstruo intoxicando el futuro inmediato, y el presente. Del otro lado, una empresa grande y grandes negocios. El reclamo es mas que justo pero son de esas cosas que suceden en la tele, una peli mas. Causas que apoyo mientras leo cosas impresas en un papel, que no cuestiono como se fabrica. Algún ente administrador de justicia resolvió con papeles impresos desde atrás de algún otro televisor. ¿Algún juez se bancaría Botnia frente a su casa?. Acatar, no atacar. Ese es el conflicto que debe resolver el gobierno. Gualeguaychú no quiere claudicar, abandonar su calidad de vida ni la de sus hijos. ¿Que hacer? ¿Hasta dónde? Con que un sólo niño tenga un tumor o se enferme a causa de Botnia, la lucha vale la pena. Por eso no aflojan. No se trata de desobediencia ni negligencia, ni de manejo espurio. El gobierno y nosotros lo debemos entender, y encontrar ya una solución segura. Para Gualeguaychú, dejar la ruta es empezar a abandonar sus vidas. El gobierno debe apoyar legal y científicamente con el control de las aguas, el ambiente y Botnia. A diario. Quizas así Gualeguaychú libere el puente sin claudicar la causa.
Imprimo esto, apago la tele y sigo mi vida.

Advertisement